Sólo haz zazen de todo corazón. No lo olvides; no lo pierdas.

Sankon-Zazen-Setsu, Keizan Jokin Zenji (1268-1325)

El arte del Zen (y III)

[Continuación de la entrada El arte del Zen (I), y (II) de Anzan Hoshin]

Completar el círculo

[…] Un círculo Zen se conoce como enso. Se dice a veces que es el símbolo del Zen —como si el Zen pudiera ser simbolizado por algo. […] Sin embargo, la gente piensa, “Oh, sí, porque es un círculo. Y el Zen tiene que ver con la perfección”. Por usar un término técnico, diré que esto es basura. El Zen no va de perfección, va de ser completos (negritas mías). El problema con el enso es que si te evades, aunque sea una pizca, ya no es un círculo, es una suerte de cosa circular.

En la práctica vemos que siempre estamos fuera, mucho o poco, pero siempre fuera y siempre teniendo que volver. Siempre estamos entrando más y más completamente, dentro de nuestras vidas tal como son. Y nuestra vida no es algo estático, es dinámica[…]. Por tanto, nuestra vida es demasiado vívida para ser siempre perfecta, pero cada momento es siempre completo. Leer más…

Shikantaza es entender el Vacío

[extracto del libro Not Always So, de Shunryu Suzuki]

Shikantaza es practicar o actualizar el vacío. Aunque puedes hacer conjeturas sobre tu comprensión a través del pensamiento, deberías comprender el vacío a través de la experiencia. Tienes una idea de vacío y una idea del ser, y piensas que ser y vacío son opuestos. Pero en el budismo, ambas son ideas de ser. El vacío al que nos referimos no es la idea que puedas tener. No puedes alcanzar una comprensión completa de la vacuidad con tu mente pensante o con tus sentimientos. Por eso practicamos zazen.

Tenemos un término, shosoku, que trata de la sensación que se tiene cuando recibes una carta de casa. Aunque no disponemos de una imagen real, sabemos algo acerca de nuestro hogar, lo que la gente está haciendo allí o qué flores están floreciendo. Eso es shosoku. Aunque no tenemos comunicaciones escritas reales del mundo de la vacuidad, tenemos algunos consejos o sugerencias sobre lo que está sucediendo en ese mundo, —y eso es, se podría decir, la iluminación. Cuando ves una flor de ciruelo, o escuchas el sonido de una piedra golpeando el bambú, es una carta del mundo de la vacuidad. Leer más…

Comunicación de actividades

28 septiembre 2018 Deja un comentario

Mañana sábado 29, celebraremos en el dojo la mañana de zazen con sesiones a las 8:00 y 11:00.

En lo sucesivo, las actividades que se realicen, tanto dentro como fuera del dojo, se especificarán en el calendario del margen de la página (en dispositivos móviles aparece al final). Los días con alguna actividad aparecen marcados con alguna reseña que, pulsándola, da paso al resto de información.

Re-lectura recomendada, Resistencia  🙂  ¡Buena práctica!

La práctica del Genjokoan

21 septiembre 2018 1 comentario
[por Taigen Leighton, sacerdote Zen Soto y sucesor del Dharma en el linaje de Shunryu Suzuki Roshi]

Quiero hablar esta mañana sobre algunos pasajes de, quizás, la escritura más importante de Eihei Dogen, el fundador del Zen Soto en Japón, llamada Genjokoan. Fue un ensayo escrito por Dogen para un practicante laico, por lo que es particularmente relevante para nuestra práctica en Occidente, para la práctica en el mundo. El nombre de este ensayo, y de esta práctica, Genjokoan, proviene de una frase que se usó en China para indicar resolver o, en cierto sentido, sacar adelante un koan, que tradicionalmente es una historia de enseñanza que viene de encuentros entre maestros y discípulos en China. Sin embargo, no es así como Dogen usa esta palabra, y éste no es el significado del término en nuestra práctica. La palabra genjo significa manifestar total o completamente, o expresar o compartir. Y en este contexto, koan no se refiere a estas historias de enseñanza, sino al corazón del asunto. Por tanto, nuestra práctica durante nuestra sesión de zazen o cuando nos levantamos de nuestra sesión formal es manifestar, expresar o compartir completamente lo esencial de la situación que está frente a nosotros, y hacer esto dentro de nosotros mismos, juntos en la sangha, y para nuestro mundo, como un todo. Esta enseñanza de expresar lo más esencial es muy rica. Leer más…

El Budismo Zen y el mundo moderno

11 septiembre 2018 Deja un comentario

El arte del Zen (II)

31 agosto 2018 1 comentario
[Continuación de la entrada El arte del Zen, de Anzan Hoshin]

¿Qué tienen en común el Zen y el arte?

Bien, quizás lo más obvio que tienen en común es su completa inutilidad. ¿Para qué demonios es bueno una pintura que cuelgas en tu pared? ¿A quién realmente le gusta esta movida? Simplemente lo compras porque supones que debes hacerlo, simplemente te gusta porque crees que debería gustarte. La mayor parte no significa nada para ti. Te paseas por una galería y dices “guau, mira eso. Tiene que valer 120.000$. ¿Te imaginas? Este otro vale diecisiete millones de dólares, debe ser bueno, ¡uff!” ¿pero para qué demonios es bueno? No puedes comerlo, no te lo puedes poner, no puedes vivir en él.

La gente hace todo tipo de cosas divertidas con el Zen. Intentan convertirlo en algo, en algo útil. Intentan hacer de él una terapia, un estilo de vida, intentan convertirlo en una fe, incluso intentan convertirlo en una especie de iglesia. Pero el Zen es tan completamente inútil que siempre se les escurre cuando intentan hacer eso. El Zen no tiene nada que ver con todo eso. No tiene nada que ver con lo que normalmente consideramos importante. No te hará mejor en la cama y no te ayudará a meter a nadie en ella. No te ayudará a comprar una cama más grande, mejor. El Zen te dirá cosas del estilo ” bien, creo que deberías lavar las sábanas”. O “¿sientes las sábanas cuando te estás quedando dormido?” Esto es completamente inútil. ¿Quién porras quiere hacer eso? Leer más…

Vuelta al “cole”

Después del parón veraniego, el dojo retoma su actividad el sábado 1 de septiembre. Allí nos vemos.

¡Buena práctica!

Nos sentamos para dar sentido a nuestra vida.
La importancia de nuestra vida no se experimenta en el esfuerzo por crear algo perfecto.
Simplemente debemos comenzar por aceptarnos a nosotros mismos.
Sentarnos nos trae de vuelta para ver quién somos y dónde estamos.
Esto puede ser muy doloroso.
Aceptarse es lo más difícil.
Si no podemos aceptarnos, estamos viviendo en la ignorancia, la noche oscura.
Podemos estar despiertos, pero no sabemos dónde estamos. No podemos ver.
La mente no tiene luz.
La práctica es esta vela en nuestra habitación más oscura.

Kobun Chino Otogawa roshi