Sólo haz zazen de todo corazón. No lo olvides; no lo pierdas.

Sankon-Zazen-Setsu, Keizan Jokin Zenji (1268-1325)

Una margarita es una margarita

[Por Kodo Sawaki]

¿Quieres ser tan feliz como los demás? ¿Dices “me gustaría ser como tú”? Tu felicidad no se parece a la felicidad de ninguna otra persona? Has de descubrir tu felicidad por ti mismo.

Rodin dijo una vez que cada ser humano es artífice de su fortuna. Cada uno encuentra la felicidad a su propia manera. Cada uno afina su felicidad, cada uno la construye. Es importante que no pierdas de vista tu propia felicidad.

No importa cuál sea tu destino: es TU destino. Cada uno de nosotros ha de vivir su propio destino, en todo momento, en todo lugar. Ahí nadie puede ayudarnos. “Yo no tengo ninguna naturaleza de Buda”. “De mí nunca se hará un Buda. Buda y yo somos tan diferentes como el sol y la luna…” Pensar así es una ofensa a los tres tesoros: Buda, Dharma y Sangha. Es una blasfemia contra ti mismo. “No soy más que un pobre gorrino, una persona extraviada…” ¿Te das pena de ti mismo? Para tratarse de un pobre gorrino te das demasiada importancia.

Cada uno cumple con su tarea en su propio lugar, sin desprestigiarse a sí mismo. Los pies firmes sobre el suelo. Esto significa samadhi: el Sí Mismo que no tiene parangón en el cielo y en la tierra. Sólo tú puedes llevar a cabo esa tarea. No hay otro mundo más que el tuyo propio. Tu yo es el mundo. Leer más…

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La práctica de la rehumanización

[Extracto del libro De pie en el acantilado: Encontrando la libertad donde el miedo y el coraje se encuentran, de Roshi Joan Jiko Halifax]

En el marco académico se trabaja mucho la cabeza. Lo que necesitamos más es la forma de entrar al corazón, los pies y las manos. Creo que esto significa una visión más integral de lo que es aprender. No es exclusivamente a través de libros, sino por la vida misma, por rozarse con las realidades concretas de la vida. Yo tengo la visión más bien de que lo académico puede construir mucho si se es capaz de estar uno a uno con realidades concretas, la gente que sufre lo que es el día a día. Muy a menudo el espacio académico se ve como algo aparte, fuera de, lejos de. Tenemos que encontrar la capacidad de estar más juntos con. (John Paul Lederach, entrevista en la Universidad Nacional de Colombia.)

John Paul Lederach es sociólogo y especialista en transformación de conflictos y ha contribuido a construir la paz en Nepal, Somalia, Irlanda del Norte, Colombia y Nicaragua en temas relacionados con la violencia directa y la opresión sistémica. Ha dedicado su vida a explorar e implementar alternativas a la deshumanización y la violencia a través de procesos que reaviven la empatía, el respeto, la comprensión y la identificación mutua. Él llama a esta práctica rehumanización. John Paul explica que la rehumanización significa fomentar nuestra imaginación moral para primero ver al otro como una persona, para vernos a nosotros mismos en los demás y para reconocer nuestra humanidad compartida. También implica sentir el sufrimiento de los demás (empatía) y respetar la dignidad humana básica de todos. Leer más…

Cómo ser un “gran tonto”

[Por Kanju Tanaka]

El no-egoísmo nos permitirá ponernos en el lugar de la otra persona. Ser un “gran tonto” transformará el sufrimiento en no-sufrimiento. Y no ser egoísta y ser un “gran tonto” nos permitirá actuar desde un corazón sincero y verdadero.

El estado mental del famoso monje Zen japonés, Ryokan

Hay un poema corto titulado “Okiagari-koboshi”, que se refiere a un juguete tradicional japonés llamado “Daruma” (una especie de tentetieso en forma de muñeco regordete).

Me zarandearon o se rieron de mí.
No me molestó en absoluto.
En lo que a mi respecta, si mi vida fuera como la tuya (Daruma),
podría vivir sin preocupaciones.

En este poema, Ryokan, que se hacía llamar “el gran tonto”, de hecho está revelando el secreto para vivir una vida pacífica. Mostramos emociones en ciertas situaciones y no somos capaces de imitar al muñeco Daruma y rebotar cuando las dificultades nos derriban. Si fluyéramos con las circunstancias, sin molestarnos por nada de lo que encontramos en nuestro camino, todas las dificultades desaparecerían naturalmente. Leer más…

Tienes que averiguarlo por ti mismo

[Por Eido Frances Carney]

Eido Frances Carney recibió la Transmisión del Dharma de Niho Tetsumei Roshi en 1997 en Entsuji en Kurashiki, Japón. Fundó Olympia Zen Center en 1995 cuando regresó a Olympia después de su formación sacerdotal en Shoboji, en la prefectura de Iwate. Fue la primera mujer y la primera extranjera en este templo fundado en el siglo XIII. Practicó durante mucho tiempo con Kobun Chino Otogawa Roshi, desde principios de los años 70. Kobun Roshi murió en 2002.

Perteneciente al linaje de Ryokan, se afana en enseñar sobre Ryokan, su poesía y su vida, involucrándose en el arte y la poesía como medio para la transformación y la comprensión. Fundó y estableció la Orden de Ryokan para contribuir a la actualización de Ryokan en el mundo moderno. 

 

Al poco de empezar a practicar, tenía un koan y una pregunta. Son dos cosas muy diferentes para mí. El koan era el mismo que Dogen Zenji tenía. No sabía nada de Dogen Zenji, pero tenía el mismo koan que él, que era, “si ya estamos iluminados, ¿por qué tenemos que practicar zazen?” Leer más…

La naturaleza de los círculos

[Por Kazuaki Tanahashi]
Kaz Tanahashi es muchas personas: artista con más de 50 años exponiendo; diestro calígrafo; maestro de caligrafía (shodo) de fama mundial; traductor de textos japoneses y chinos; poeta, activista social y autor. Pero la esencia del hombre es un simple círculo.

Transcripción

Cuando dibujo un círculo siento mucha alegría. Creo que siento esa alegría porque no tengo que preocuparme demasiado. De alguna manera, ya sé lo que va a pasar: ciertas formas circulares van a aparecer, así que no tengo que preocuparme por eso.

Dibujar un círculo es siempre un proceso a descubrir, totalmente impredecible. Y aunque yo, simplemente, continúo haciendo el mismo movimiento, cada vez obtengo un resultado diferente. Leer más…

Confiar en uno mismo

[Del libro “La luz que brilla a través del infinito: el zen y la energía de la vida”, de Dainin Katagiri]

El budismo Zen no es una filosofía como el racionalismo o el empirismo; Zen es la vida real. Pero cuando lo estudias, a veces parece que el Zen niega el valor de la comprensión intelectual y sólo depende de la experiencia directa.

Por ejemplo, siempre le cuento a la gente cómo pueden aprender el significado de la meditación de zazen, pero en realidad no sabrán qué es el zazen hasta que lo experimenten. Entonces, después de la charla, finalmente tengo que decir: “Por favor, sentaos y practicad zazen”. O puedo explicar qué es el agua, pero para entender el agua, tenéis que beberla. Entonces digo: “Por favor, bebed un vaso de agua”. Pero entonces la gente inmediatamente piensa que Zen significa: ¡no pienses, solo siéntate, solo bebe! Eso no es Zen. Si vives así, tu vida es de estilo hippie.

En San Francisco, en la década de los sesenta, había muchos jóvenes llamados hippies. Un día me encontré con un estudiante Zen de estilo hippie en un tren y le pregunté hacia dónde se dirigía. Él dijo: “No sé; donde me lleven mis pies”. Bueno, esa forma de vida parece ser libertad, pero no creo que sea libertad. Es confusión. Leer más…

Codicia, agresividad e ignorancia, los tres “venenos” del budismo

[Publicado el 07/01/2015 en  Clarin.com]

David Loy, maestro zen ordenado en Japón, promueve un budismo socialmente comprometido. Sostiene que las enseñanzas de Buda son una llave de oro para cambiar el mundo.

David Loy, 67 años, estadounidense, es doctor en Filosofía, maestro zen ordenado en Japón. Ejerció como profesor universitario de Filosofía Budista durante 30 años en Asia (15 de ellos en Japón) y en los Estados Unidos.

En sus artículos y libros reflexiona sobre el encuentro entre el budismo y el mundo occidental actual. Tres de ellos pueden encontrarse en español: No-dualidad, El gran despertar (una teoría social budista), y Dinero, sexo, guerra y karma.

“Lo que ofrecen las enseñanzas de Buda es una llave de oro con la que poder cambiar el mundo -dice- y la clave es cambiar las motivaciones. Cuando cambias tus intenciones, todo cambia a tu alrededor”.

– ¿Cómo llegó al budismo? 
– Vivía en Honolulu, y con un amigo me apunté a una sesshin (retiro de meditación zen) sin saber dónde me metía. ¡Fue un infierno!

– Lo pusieron cara a la pared… 
– Una semana y sin pronunciar palabra. Pero se me abrieron nuevas perspectivas y supe la dirección que debía tomar.

– Un largo camino. 
– Seguí haciendo retiros y se multiplicaron las preguntas filosóficas, así que decidí volver a la universidad a realizar un posgrado que comparaba la filosofía oriental y occidental y me doctoré.  Leer más…