Práctica del canto

[por Mark Unno, sacerdote de la tradición budista Shingon y profesor asociado de budismo en la Universidad de Oregon, revista Lions Roar, extracto]

El canto, desde los orígenes del budismo, ha sido una de sus prácticas nucleares. Originalmente, tanto la recitación como el canto se usaban como formas de memorizar las enseñanzas, así como expresiones de compromiso. Muchas escuelas del budismo hoy día todavía cantan en pali, el lenguaje del Buda histórico.

En algunas escuelas, como el Zen y el Theravada, la meditación silenciosa y sentada se considera la práctica más central, y el canto se ve como preparación para la meditación. Seguir leyendo “Práctica del canto”

El día de verano

¿Quién hizo el mundo?
¿Quién hizo al cisne, y al oso negro?
¿Quién hizo al saltamontes?
A este saltamontes, quiero decir
—ese que saltó de la hierba,
ese que está comiendo azúcar de mi mano,
ese que mueve sus mandíbulas hacia adelante y hacia atrás en lugar de arriba y abajo–
ese que mira alrededor con sus ojos enormes y complicados.
Ahora levanta sus pálidas patas delanteras y se lava completamente la cara.
Ahora despliega sus alas, y se aleja flotando.
No sé exactamente qué es una oración.
Sé cómo prestar atención, cómo caer
en la hierba, cómo arrodillarme en la hierba,
cómo estar ocioso y bendecido, cómo pasear por los campos,
que es lo que he estado haciendo todo el día.
Dime, ¿qué más debería haber hecho?
¿Al final no muere todo, y demasiado pronto?
Dime, ¿qué planeas hacer
con esta tu vida salvaje y preciosa?

Mary Jane Oliver, poetisa estadounidense (1935-2019)

Los cuatro grandes votos (y IV)

[por Shikai Zuiko] (I, II, III)

SHU JO MU HEN SEI GAN DO
BON NO MU JIN SEI GAN DAN
HO MON MU RYO SEI GAN GAKU
BUTSUDO MU JO SEI GAN JO

Los seres son innumerables, hago voto de liberarlos.
Las obsesiones no tienen fin, hago voto de soltarlas.
Las puertas del Dharma están más allá de toda medida, hago voto de atravesarlas.
El Despertar es ilimitado, hago voto de desarrollarlo.

EL CUARTO GRAN VOTO

El primero de los votos proclama nuestra intención de liberar a todos los seres. El segundo y el tercero hablan de lo que vamos a hacer y de cómo lo vamos a hacer. Y el cuarto, “el Despertar es ilimitado, hago voto de desarrollarlo”, nos recuerda que lo haremos sin límite, sin parar hasta que todos los seres estén liberados. Seguir leyendo “Los cuatro grandes votos (y IV)”

La dificultad de algo tal como es

[por Taigen Leighton]

Esta mañana empezaré por hablar un poco sobre el Extenso Registro de Dogen, un libro que traduje recientemente junto con Shohaku Okumura. Algunos ya conocéis a Dogen (1200-1253), el fundador de la rama Soto del Zen en Japón, un monje japonés que en el siglo trece fue a China y trajo de vuelta el linaje que practicamos hoy aquí. Aquellos de vosotros que habéis leído a Dogen probablemente lo conocéis de su otra ingente obra, el Shobogenzo (El Tesoro del Ojo del Verdadero Dharma), que tiene ensayos más extensos, con discusiones más amplias, filosóficas y poéticas acerca de temas particulares, koans o imágenes. La mayor parte de este otro trabajo, el Extenso Registro de Dogen del que estoy hablando hoy, tiene charlas muy breves que dio en el salón del Dharma, sentado en el altar mientras todos los estudiantes permanecían de pie. Seguir leyendo “La dificultad de algo tal como es”

Los cuatro grandes votos (III)

[por Shikai Zuiko] (I, II)

SHU JO MU HEN SEI GAN DO
BON NO MU JIN SEI GAN DAN
HO MON MU RYO SEI GAN GAKU
BUTSUDO MU JO SEI GAN JO

Los seres son innumerables, hago voto de liberarlos.
Las obsesiones no tienen fin, hago voto de soltarlas.
Las puertas del Dharma están más allá de toda medida, hago voto de atravesarlas.
El Despertar es ilimitado, hago voto de desarrollarlo.

EL TERCER GRAN VOTO

El primer Gran Voto, “los seres son innumerables, hago voto de liberarlos”, declara nuestra intención. El segundo, “las obsesiones no tienen fin, hago voto de soltarlas”, nos recuerda lo que vamos a hacer. El tercero, “Las puertas de Dharma están más allá de toda medida, hago voto de atravesarlas”, una vez más nos enseña, nos instruye, en cuanto a lo que haremos. Seguir leyendo “Los cuatro grandes votos (III)”

Gansos salvajes

No tienes que ser bueno.
No tienes que caminar cien kilómetros
de rodillas a través del desierto, arrepentido.
Sólo tienes que dejar que el animal suave de tu cuerpo
ame lo que ama.
Háblame de la desesperación, de la tuya,
y yo te hablaré de la mía.
Mientras tanto el mundo sigue.
Mientras tanto el sol y las claras
chinitas de lluvia
se mueven a través del paisaje,
sobre las praderas y los árboles profundos,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes,
altos en el aire limpio y azul,
se dirigen a casa otra vez.
Quienquiera que seas, no importa que estés solo,
el mismo mundo se ofrece a tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, áspero y excitante,
una y otra vez, anunciando tu lugar
en la familia de las cosas.

Mary Jane Oliver, poetisa estadounidense

Cada día es un buen día, de Ummon

[Comentarios de Shunryu Suzuki]
Ummon, pintura de Hakuin Ekaku

Cada existencia, animada e inanimada, cambia a cada momento, día y noche. El cambio es como el agua que fluye y que nunca regresa y que revela su verdadera naturaleza en su viaje eterno.

El agua que fluye y las nubes a la deriva son similares a un viejo y diestro maestro zen. La verdadera naturaleza del agua y las nubes es como los monjes viajeros resueltos y decididos, que no se quitan las sandalias de viaje ni bajo el techo de los sabios. El placer mundano, la búsqueda filosófica o las ideas caprichosas no interesan al monje viajero, sincero a su verdadera naturaleza, porque no busca estar gordo y ocioso. A un monje tal no le importa la hospitalidad que detendría su viaje. Reconoce como verdaderos amigos solo a aquellos que comparten camino. Seguir leyendo “Cada día es un buen día, de Ummon”