Esto es todo

[por Taigen Leighton]

Esta mañana voy a hablar de zazen como la práctica de la talidad, o asidad, apoyándome en algunas historias de la tradición Soto Zen, o en realidad, en este caso, de la escuela Soto china llamada Caodong [pronunciado tsow-dong]. La historia principal es la de Dongshan (807-869), el fundador del Soto Zen en China, autor de La Canción del Samadhi del Espejo Precioso que a veces cantamos. […] Cuando Dongshan estaba preparado para dejar a su maestro, Yunyan, preguntó: “Más adelante, si alguien me pregunta si puedo mostrar tu realidad, o tu enseñanza, ¿cómo debo responder?” Es una pregunta curiosa porque también podría leerse como: “¿Y si alguien me pregunta si tengo tu retrato?” En aquella época se pasaban retratos de los maestros como signo de transmisión. Pero además, la pregunta significa en realidad: Si alguien pregunta, ¿cómo puedo describir tu realidad, tu dharma, tu enseñanza? Yunyan hizo una pausa y luego dijo: “Esto es todo”. De lo que quiero hablar esta mañana es del “Esto es todo” de Yunyan. Seguir leyendo “Esto es todo”

Nuestros cuerpos son la gran vida universal

[de la revista Buddhism Now. Extracto del libro Dos Amigos, de Arthur Braverman]

No, Sawaki no era mi amigo. Yo era un mendigo y él un potentado. Así que se apiadó de mí.

Kozan y Sawaki tomando té con unos amigos, Foto: Arthur Braverman

Son palabras de Katô Kôzan en una entrevista a sus 95 años. Kôzan y Kôdô Sawaki  eran viejos amigos y hermanos en el Dharma. Sin embargo, sus prácticas eran muy diferentes y nunca se cansaron de burlarse de sus diferencias. El respeto mutuo que se profesaban se veía reforzado por esas diferencias. [Hay dos escuelas principales Zen en Japón, Rinzai y Sôtô, con enfoques muy distintos de la práctica. Por supuesto, hay muchos matices de la práctica que se sitúan en algún lugar entre los extremos; uno de ellos, el Zen Obaku, tiene incluso su propio nombre de secta. Sin embargo, para el propósito de este ensayo me limitaré a describir los dos enfoques principales]. Seguir leyendo “Nuestros cuerpos son la gran vida universal”

Comprender la fuente de nuestro engaño (y II)

[por Jisho Perry, maestro zen de la Orden de los Contemplativos Budistas]

Me animó mucho descubrir que el pueblo inuit del extremo norte, también en Groenlandia, no tiene en su idioma diferentes palabras para “él” y “ella”. Y no tienen una palabra distinta para “animales” y “personas”. Esto condiciona su forma de pensar. Si te das cuenta de que estás condicionado a pensar en términos de “él” y “ella” —estás condicionado a pensar en animales y personas– entonces creas toda esta separación. Tenemos que ver cómo nuestro lenguaje, cómo nuestra cultura, cómo nuestro karma personal que heredamos tienen esta dualidad innata de sujeto/objeto; y tenemos que ver que cuando actuamos en base a eso, estamos actuando en base a la ilusión, estamos creando más sufrimiento. Pero tenemos que ver que realmente actuamos en base a eso. Y también tenemos que ver que hacemos juicios y que los juicios nos impiden comprender qué es lo que realmente estamos viendo. Porque el juicio es ‘malo’ para nosotros… Por ejemplo “no me gusta tal o cual persona” o lo que sea. Así simplemente no hay nada más que aprender. Por tanto tenemos que ver cuando estamos juzgando, tenemos que ver cuando estamos enfadados, tenemos que ver cuando tenemos miedo. Seguir leyendo “Comprender la fuente de nuestro engaño (y II)”

Comprender la fuente de nuestro engaño (I)

[por Jisho Perry, maestro zen de la Orden de los Contemplativos Budistas]

En el primer capítulo del Sutra Surangama, el Buda pregunta a Ananda: “¿Dónde está la mente?” Ananda está pensando en la mente intelectual, y en el espacio físico, pero el Buda está hablando de la Mente de Buda. El Maestro Chushin definió la mente de Buda en un poema que escribió: “Aquello que llena y contiene todas las cosas… no hay lugar donde no exista la Mente de Buda”.

El siguiente capítulo del sutra trata de la conciencia, porque la conciencia es aquello que no muere y ni nace. La conciencia es la Naturaleza de Buda. Todos venimos completamente equipados con la Naturaleza de Buda. Una de las enseñanzas de las escrituras es que no tenemos que conseguir algo, sino que tenemos que soltar algo para entender lo que dice Buda. Tenemos que soltar nuestra ilusión y nuestra ilusión es la ilusión del yo. El corazón del sutra trata de explicar a Ananda cómo convertir esa ignorancia en comprensión. Seguir leyendo “Comprender la fuente de nuestro engaño (I)”

Trascendiendo el océano de la vida y la muerte

[por Gyokei Yokoyama]

Ver que experimentas muchos acontecimientos y te encuentras con mucha gente en tu vida yendo de un punto a otro es un punto de vista engañoso.

Ver que la “vida” se experimenta a sí misma a través de muchas formas diferentes en un estado continuo de unidad es una visión despierta que nos ayuda a trascender el océano de la vida y la muerte.

Unas cuantas veces por semana, camino por la playa cerca del templo y veo las olas ir y venir, aparecer y desaparecer. Seguir leyendo “Trascendiendo el océano de la vida y la muerte”

Satipatthana Sutta (y IV)

[Por Zoketsu Norman Fischer]

—Practicantes… ¿cómo se establece un practicante en la práctica de las sensaciones dentro de las sensaciones? Cuando un practicante tiene una sensación placentera él es consciente: esta es una sensación placentera. Cuando un practicante tiene una sensación dolorosa, él es consciente: esta es una sensación dolorosa. Y si tiene una sensación que ni es placentera ni es desagradable, él es consciente: esta es una sensación neutra.

Y si la sensación placentera es una sensación del cuerpo, entonces él sabe que es una sensación placentera del cuerpo.

Y si es una sensación placentera basada en la mente, él sabe que es una sensación placentera basada en la mente.

Después se repite todo lo de las sensaciones placenteras, desagradables y neutras en el cuerpo. Y luego también repite lo de ser consciente de esto adentro y afuera. Y también consciente de su ir y venir. Simplemente estar presente en la sensación. Seguir leyendo “Satipatthana Sutta (y IV)”