[por Mark Unno, sacerdote de la tradición budista Shingon y profesor asociado de budismo en la Universidad de Oregon, revista Lions Roar, extracto]
El canto, desde los orígenes del budismo, ha sido una de sus prácticas nucleares. Originalmente, tanto la recitación como el canto se usaban como formas de memorizar las enseñanzas, así como expresiones de compromiso. Muchas escuelas del budismo hoy día todavía cantan en pali, el lenguaje del Buda histórico.
En algunas escuelas, como el Zen y el Theravada, la meditación silenciosa y sentada se considera la práctica más central, y el canto se ve como preparación para la meditación. Seguir leyendo “Práctica del canto”

Esta mañana empezaré por hablar un poco sobre el Extenso Registro de Dogen, un libro que traduje recientemente junto con Shohaku Okumura. Algunos ya conocéis a Dogen (1200-1253), el fundador de la rama Soto del Zen en Japón, un monje japonés que en el siglo trece fue a China y trajo de vuelta el linaje que practicamos hoy aquí. Aquellos de vosotros que habéis leído a Dogen probablemente lo conocéis de su otra ingente obra, el Shobogenzo (El Tesoro del Ojo del Verdadero Dharma), que tiene ensayos más extensos, con discusiones más amplias, filosóficas y poéticas acerca de temas particulares, koans o imágenes. La mayor parte de este otro trabajo, el Extenso Registro de Dogen del que estoy hablando hoy, tiene charlas muy breves que dio en el salón del Dharma, sentado en el altar mientras todos los estudiantes permanecían de pie. 