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Práctica, dolor y postura

Golden Toad (Bufo periglenes) †. Français : Cr...

Golden Toad (Bufo periglenes) †. Français : Crapaud Doré (Bufo periglenes) †. Türkçe: Altın kurbağa (Bufo periglenes) †. (Photo credit: Wikipedia)

Al final de la sentada de esta mañana mencioné que si durante la sesión de zazen uno se viera consumido por el dolor y la frustración hasta el punto de no poder practicar la postura, entonces podemos mover las piernas. Haremos gassho, pero sin inhalar profundamente; haríamos un discreto gassho para no distraer la atención del resto de la shanga y a continuación cambiaríamos las piernas, a la posición de seiza por ejemplo, y luego continuaríamos. No deberíamos hacer esto más de una vez por sentada, y ciertamente no en cada sentada. Si tienes que moverte más de una vez en una sentada dentro de una práctica intensiva, entonces quizás deberías adoptar una postura distinta durante las siguientes horas; quizás hacer zazen en seiza, o postura agura (birmana), más que en medio o cuarto o loto completo. Si no puedes practicar tu postura, entonces encuentra una postura que puedas practicar, más que sentarte de una forma determinada únicamente porque parezca o la sientas como una postura “budista”. Tan sólo siéntate.

Otra cuestión sobre dolor en la rodillas, dolor en la espalda, en los muslos, en el cuello, dolor en la frente y mandíbula; a medida que practicamos permitimos que cualquier cosa que se presente se desarrolle por si misma -tanto nuestra confusión, como nuestra claridad. Cuando nos permitimos estar cara a cara con ello, un montón de tensión que retenemos en el cuerpo a través de las acciones de la mente, a través de los momentos de nuestra vida, a través de nuestros días, se manifiesta muy claramente en nuestra postura de zazen porque nuestra postura es una postura de práctica, de alinearrnos con la Vía y practicar el cuerpo. Y de esta manera, la tensión surge, el dolor surge. Aparte de esto, si te sientas con las piernas cruzadas durante muchas horas al día, naturalmente que las piernas van a dormirse. Naturalmente, habrá dolor en los ligamentos y rodillas en la medida que son estirados y doblados.

Y, sin embargo, si podemos permitirnos sentir el dolor sin intentar “relacionarnos” con él de ninguna manera, sin pensar en él como “nuestro” dolor, algo distinto ocurre. No es una cuestión de disciplina, no es una cuestión de mantener la postura para lucir bien. Intentar escapar de la postura es exactamente lo mismo que intentar escapar de nuestro propio sufrimiento como un todo. Cuando nos abrimos a lo que está presente, cuando sentimos lo que está presente, si nuestras piernas duelen entonces nuestras piernas duelen.

Cuando practico me duelen las piernas, y he estado sentándome más de veinte años… y las piernas me duelen. No es un tema de disciplina, es una cuestión de compasión. Cuando podemos sentir el dolor y permitimos al dolor practicar, de la misma manera que permitimos a la respiración practicar, de la misma manera que permitimos a nuestra confusión practicar, que permitimos a nuestra claridad practicar, cuando permitimos al dolor de las piernas practicar ya no hay más dolor. Sólo una sensación viva.

Cuando nuestras piernas duelen, simplemente duelen. A través de este dolor, si tuvieras que tener alguna relación con ello, que esa relación sea compasión. A través del dolor en tu cuerpo, empieza a permitirte abrirte a él de forma que puedas cmprender el dolor increíble de los seres en los seis reinos de la existencia. Por medio del dolor en tus piernas comprende el dolor de un cuerpo que muere de cáncer. Comprende el dolor del odio, comprende el dolor de la frustración, comprende el dolor de estar luchando continuamente e intentar escapar de donde estás para conseguir alguna otra situación en que las cosas vayan a estar mejor. Comprende tu propio dolor, y el de los otros. Comprende cuan contraida y estrecha puede llegar a ser nuestra experiencia cuando vivimos un patrón de evasión. Permite al dolor practicar. No lo evites. No te enredes en él. Limítate simplemente a sentirlo.

Si encuentras dificultosa la postura, entonces siéntate en una postura diferente la próxima sesión. Durante esta sesión, si encuentras que el dolor es muy difícil, y te ves incapaz de permitir al dolor practicar, entonces simplemente, y gentilmente, y compasivamente haz gassho, sé consciente de lo que haces y cambia la pierna o mueve la espalda. Aparte de eso, no debería haber movimiento visible. En tu práctica de la postura debes realinearte con la postura constantemente. Encontrar y regresar al punto de equlibrio de la respiración o del koan a medida que la mente vagabundea dentro de la confusión o se hunde en la opacidad, la postura se configura de manera similar. Al reconocer la mente que se hunde o se dispersa, uno se realinea con la mente de la práctica de este momento. De la misma forma, nos realineamos con la postura de los otros. Y por tanto podemos enderezar el cuello, dejar caer las escápulas, traer el mudra hacia el vientre. Aparte de eso, no debería haber otro movimiento visible .

Cuanto más verdaderamente practiques la postura, más entenderás shinjin gakudo -cómo estudiar la Vía a través del cuerpo-mente- y más comprenderás tu propio sufrimiento y el de los demás. Al comprender esto, serás capaz de abrir el corazón de la compasión. Y una vez abierto el corazón de la compasión, empezarás a abrir el corazón de la sabiduría.

Cuanto más continúes tu práctica, más te volverás sensible a cómo está el cuerpo-mente en este momento, empezarás a sentir diversos fenómenos manifestarse. Por ejemplo, olas de energía circulando a través del cuerpo, a través de la mente. Podrías descubrir una franja dura de tensión en el vientre, y luego, de repente, tornarse en una profundidad floreciente en el vientre, en el corazón. Descubrirás al pecho abrirse. Sentirás craquear las costillas. Descubrirás tensión surgiendo en la mandíbula y luego abrirse, y luego presión en las mejillas y la frente. Y luego todo esto irse. Sé testigo de esta imagen del cuerpo-mente. Estudia este cuerpo-mente más profundamente porque esto es la práctica. No se trata de algún tipo de disciplina, se trata de atención, se trata de compasión.

De nuevo técnicamente, cuanto más comprendas lo relacionado que está el cuerpo y la mente, más comprenderás cómo se entremezclan los músculos, los huesos, la médula, tal que cuando hay un dolor intenso en la baja espalda o en la alta o en hombros o cuello, descubrirás que quizás por medio de un leve movimiento del nudillo del pulgar derecho, el dolor se va. Que la contracción muscular puede desvanecerse, no agitándonos o moviéndonos o cambiando o retorciéndonos o meneándonos, sino simplemente moviendo el pulgar ligeramente. El muslo está bloqueado. Muevo el hombro izquierdo hacia atrás y el muslo se desbloquea.

Por favor, prestad atención a este cuerpo-mente, estudiad este cuerpo-mente. No sufras, no seas indulgente. Practica simplemente como este cuerpo-mente que eres.

Sé que os podrán parecer muchas horas de práctica y lo entiendo. Y tal y como dije esta mañana, estoy profundamente conmovido por la sinceridad de cada uno de vosotros. Sin embargo todavía debemos permitirnos ser aún más sinceros. Debemos llegar a los límites de nuestra sinceridad. Debemos llegar a los límites de nuestra práctica. Debemos llegar a los límites de aquello que creemos posible en términos de cuerpo y en términos de mente para dejar marchar todas las reglas, los contratos que pudiéramos hacer, para pasar por delante de nuestros compromisos y volvernos vivos en nuestra vida. Así que, por favor, practicad este cuerpo, practicad esta mente, practicad esta postura, esta respiración, este momento, tan sinceramente como os sea posible.

Esto no es un curso de autoayuda, ni una mitología, ni una fe. Las cosas que digo cuando hablo de dejar caer cuerpo y mente, o cuando escuchas a Dogen zenji y Bodhidharma y a todo nuestro linaje al completo ilustrar y contar su experiencia de la naturaleza de las cosas, no es una simple metáfora. No bromeamos.

Por tanto, por favor, practicad más a fondo, tan profundamente como seáis capaces. Comprendeos más profundamente. Haced lo que seáis capaces de hacer y, sin embargo, por favor, permitíos ir más allá de ese límite.

Aquí en esta Rohatsu, celebramos y reconocemos el comienzo de nuestro linaje gracias a  la práctica y realización de Buda Shakyamuni. Depende de todos y cada uno de vosotros renovar esta práctica, renovar este linaje, recibir esta transmisión, comprender y estudiar este cuerpo-mente. Dejar caer este cuerpo-mente y actualizar eso que está vivo en todos y cada uno de nosotros.

Por favor, hacedlo lo mejor que podáis y disfrutad de vosotros mismos.

Anzan Hoshin

Rohatsu, 1988

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  1. Dorian
    31 mayo 2012 en 10:21

    ¡Gracias!
    (Lo comparto en mi muro.)

  2. Giordano
    31 mayo 2012 en 18:47

    Gracias.

    Gassho.Un abrazo

  3. Alonso Ufano
    7 junio 2012 en 18:01

    muy bien, pero Alonso Ufano, lleva 30 años practicando y está lleno de inseguridades… etc…. para que vale la práctica?

  4. un monje
    20 junio 2012 en 21:55

    Inseguridades no son ni buenas ni malas, pero Alonso Ufano ha decidido que son un problema.Ánimo Alonso, el zen es la cosa más inútil del mundo mundial pero ¡que quieres que te diga! ¡A mí me encanta!

  5. Max
    1 abril 2015 en 16:02

    Hola. Me es muy difícil la postura del loto o del medio loto, ya que también practico deporte y se me cargan mucho los gemelos, sobre todo el izquierdo. Por ello me gustaría saber si sentado de rodillas seria una alternativa valida
    Gracias

  1. 22 octubre 2014 en 18:59

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