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El significado religioso de “universal” (I)

Extractos de las enseñanzas de Uchiyama Roshi El Zen como religión (continuación)
Seigen

Seigen

[…] Todos sabemos que la práctica de zazen correctamente trasmitida desde el Buda Shakyamuni, fue llevada a China por Bodhidharma. Tras seis generaciones, después de la época de Eno, el sexto Patriarca, el zen se difundió por toda China. El sexto Patriarca tuvo dos grandes discípulos, Nangaku Ejo y Seigen Gyoshi. Fue tras ellos y tras sus seguidores que el zen floreció en China.[…]

«Seigen pregunta al Gran Maestro Neng: “¿Qué práctica no se hundiría en las categorías?”

El patriarca responde: “¿Qué práctica haces tú?”
El maestro: “Ni siquiera practico la verdad suprema.”
El patriarca: “¿En qué categoría has caído?”
El maestro: “Ni siquiera practico la verdad suprema. ¿Qué categoría podría haber ahí?”
El patriarca: “¡Sí, así es! Protégela bien”»

En el zen hay una expresión monjo no dotoku (expresar el verdadero yo con una pregunta). Cuando leo este diálogo me doy cuenta de que Seigen entero esta expresado en su pregunta. Cuando comencé a practicar con Kodo Sawaki le dije: “Deseo continuar practicando zazen con usted mientras viva. Si lo hago, ¿es posible, para una persona débil como yo, convertirse en una persona un poco más fuerte?” Hoy me parece una pregunta tonta. Pero Kodo Sawaki me respondió muy seriamente: “¡No!, tú no te convertirás nunca en una persona más fuerte, por muy dura y prolongadamente que puedas practicar. Yo soy una persona enérgica, pero no por mi práctica de zazen. Era así incluso antes de comenzar a practicar zazen. No he cambiado de hecho”.

¿Comprendéis la diferencia entre la pregunta de Seigen y la mía? Mi pregunta mostraba que yo me consideraba una persona inferior, como si fuera posible convertirse en una persona mejor a través de la práctica. Estaba verdaderamente equivocado de objetivo porque estaba preocupado de la distinción entre una persona inferior y una persona superior.

La pregunta de Seigen era qué práctica no cae en la diferenciación en categorías. Había comprendido la realidad que precede a hacer distinciones y se expresaba a si mismo con una pregunta. Al hacer esto, Seigen “entero”, personificando el Dharma de Buda, fue completamente expresado. Esto es monjo no dotoku.

Ya he dicho que la no distinción en categorías es el fundamento de una autentica y universal religión. Puesto que Seigen plantea una pregunta sobre no hacer ninguna distinción, podemos ver que estaba buscando indicar a todos los seres humanos la más depurada y autentica vía religiosa.

Y puesto que el Patriarca logró ver en el fondo de la intención de Seigen, le preguntó directamente a qué nivel estaba adherido. Seigen respondió “Yo no practico ni siquiera la suprema verdad” (No estoy apegado ni siquiera al nivel del despertar). El verdadero ser de Seigen es propiamente Seigen mismo. No es ninguna acción concreta (nada que practicar).

Ninguna acción (fui) significa ninguna construcción y nosotros debemos comprender qué quiere decir eso en este caso. Sin ser conscientes de ello fabricamos muchas cosas. Me pregunto si no podemos directamente decir que vivimos en un mundo hecho tan solo de estas construcciones.

Nuestro problema básico es que la envoltura de estas construcciones se ha hecho espesa como una costra, por lo cual podemos llegar a pensar que estas construcciones son la realidad misma. Con el término “construcciones” entiendo una especie de sueños que están separados de las cosas reales.

¿Dónde y cómo creamos este tipo de sueños? Hacemos estas operaciones en nuestra cabeza. Por ejemplo, aunque pensemos en una cerilla nuestra cabeza no se quemará y aunque digamos “fuego” nuestra lengua no arderá. Esta es la prueba de que los conceptos y las palabras no son cosas reales.

A pesar de que nosotros digamos a alguien “dame fuego”, este nos dará una cerilla o un encendedor. Si usamos la cerilla o el encendedor, podemos encender nuestro cigarrillo. De esta manera el fuego será una cosa real.

De igual forma, aunque acumulemos billetes o monedas, nuestro estómago no podrá llenarse, puesto que el dinero no es una cosa real. Pero en la sociedad humana podemos cambiar el dinero por la comida. ¿El dinero que puede ser cambiado por comida es una cosa real? No, no lo es. El dinero juega simplemente, en este caso, el mismo papel que el lenguaje con el que los seres humanos se comunican entre ellos. Es como decir “dame fuego”. En otras palabras, el dinero es un producto que pertenece al mundo convencional que hemos construido en nuestra mente. Podemos llenar el estómago comiendo el pan adquirido con el dinero. Esto no es porque el dinero sea una cosa real, sino porque el pan que comemos es algo real, del mismo modo que la cerilla.

Desde este punto de vista está claro que, puesto que todos los seres humanos tenemos una cabeza, el asentimiento colectivo respecto a las ficciones construidas en nuestra mente se mezcla completamente con la realidad y no estamos en condiciones de distinguirlo. Además, puesto que en nuestra sociedad el dinero parece que controla todas las cosas, erróneamente damos por descontado que el dinero es la entidad más poderosa y real.

He oído recientemente una historia. Alguien preguntó a una persona que había viajado por todo el mundo: “¿Habla usted alguna lengua extranjera?” La persona respondió: “¡No! ¡Ninguna! Si saco un fajo de billetes y muestro el dinero, allí donde vaya, puedo hacer cualquier cosa sin necesidad de conocer ninguna lengua extranjera”. A lo mejor por esta razón los japoneses son llamados “animales económicos”.

Nuestra discusión de nuevo se ha ido fuera de tema. Volviendo a Seigen, es verdaderamente extraordinario que haya dicho que no practicaba ni siquiera la verdad suprema. Diciendo que él no practicaba ni siquiera el despertar, que incluso eso es una construcción, expresaba plenamente su verdadero ser como Seigen mismo.

El término verdad suprema significa la verdad a la cual los sabios han despertado. Esto es lo que entendemos por despertar. A menudo hablamos del despertar y superficialmente pensamos que el despertar es alguna cosa real que existe como un estado especial de nuestra conciencia. ¿Pero es esto el verdadero despertar? La verdadera realidad es simplemente la realidad. No es ni ilusión ni despertar. Ilusión y despertar son simplemente etiquetas y no son diferentes a “construcciones” o a nombres ficticios. Seigen elimina completamente tales “construcciones” (ilusión y despertar) y muestra la realidad de la vida al Patriarca.

El Patriarca pregunta de nuevo: “¿En qué tipo de categoría has caído?” Seigen responde que, puesto que no practica siquiera la verdad suprema, no hay ninguna posibilidad de caer en ninguna categoría en particular. En verdad no hay ficciones en el verdadero ser de Seigen, tales como la suprema verdad o el despertar, y la distinción en categorías no puede existir.

Las categorías nacen midiendo o valorando. Por ejemplo, cuando adoptamos el despertar como un criterio o patrón de medida, constituimos la ilusión como su opuesto. Nos medimos a nosotros mismos y establecemos innumerables categorías o estadíos entre el despertar y la ilusión. La realidad, que está carente de ficciones como la de un patrón de medida, existe sin distinción de categorías. Y esta realidad del ser sin categorías es un refugio universal para todas las personas.

En este diálogo, Seigen indica claramente este refugio universal. El Patriarca confirma profundamente la comprensión de Seigen y dice: “¡Así es!, protégela bien”

A estas alturas debe quedar claro que la palabra “universal” en el título del Fukan-zazengi significa verdadera religión, sin ninguna distinción de categorías y en la que todas las personas son salvadas.

Este espíritu “universal” surgió en el dialogo entre el Sexto Patriarca y Seigen, maestros que han trasmitido correctamente el Dharma de Buda. La universalidad, la condición en la que todos son salvados, es absolutamente esencial para que una religión pueda ser llamada verdadera religión. Sin embargo, para una religión auténtica, sólo realizar esta condición de universalidad no es suficiente. Esto es verdaderamente complejo y difícil de comprender.

Lo que quiero decir lo siguiente. En el diálogo entre el sexto Patriarca y Seigen, el sexto Patriarca dice al final: “¡Así es!, protégela bien”. Pensándolo atentamente, ¿no es extraño todo esto? Como he dicho al principio, si una verdadera religión no tiene distinción de categorías significa que es universal y que cada uno esta salvado incondicionadamente. ¿Por qué decir entonces que debe ser protegida cuidadosamente? Sea que la protejáis con cuidado o no, no hay ninguna distinción. Incluso sin protegerla, no vemos el motivo por el que no podamos ser salvados. Sin embargo, el Sexto Patriarca uso intencionalmente esta expresión. ¿Qué es lo que significa? Diciendo simplemente “protégela bien”, el Sexto Patriarca y Seigen se han comunicado completamente entre ellos (trasmisión de espíritu a espíritu) sin decir otra cosa.

Todo esto es discutido en detalle en el dialogo entre el Sexto Patriarca y Nangaku. [continuará…]

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